Ayer llamé a mi amiga Virginia para proponerle una parada en su casa y actualizarnos de todo lo que nos había pasado. Virginia había leído mis últimos post y tenía un sin número de preguntas, que por más de 3 semanas habían estado esperando respuesta.
Una vez al día de lo acontecido, empezamos nuestro tradicional análisis del caracter masculino y también de algunos
excepcionales casos femeninos. Lo que abordó nuestra conversación en primera instancia fue el hecho de que las mujeres preferían, en la mayoría de los casos, a los chicos malos: ese chico medio pendex que tiene muchas historias con distintas feminas, tiene club de fans con presidenta y todo, el bacansito y rompecorazones.
Las chicas siempre nos hemos visto atraidas por ese especímen que tiende a lastimar y desairar a muchas. En cambio, al “buenito”, al que te abre la puerta del taxi, al que te lleva rosas, te llena de mensajes el celular, para el que luces igual de bella cuando tienes un grano del tamaño de una nuez en la punta de la nariz, o has pasado de talla 28 a 36, a ESE chico no le hacemos ni fooo. En nuestra mente está ese gran error, ese infinitamente maldecido y detestado por nuestras amigas. Es más no sólo está en nuestra mente, sino que es el protagonista de nuestros más intensos deseos de “venganza”.
La solución más sana y benévola es el encontrar a la media naranja que nos hace suspirar de tal manera, que no pensamos ni siquiera por una milésima de segundo en el tantas veces apodado INFELIZ, que nos hizo daño. Afortunadamente me incluyo dentro del grupo de chicas cuyo deseo de venganza se vio anulado gracias a que se enamoraron perdidamente.
Sin embargo, la solución más soñada es la de someter al INFELIZ y hacerlo babear por nosotras, ponernos tan bellas e inalcanzables que cuando nos mire diga : asu que imbecil fui, te quiero de vuelta, sólo seré feliz a tu lado ( a lo que nosotras responderíamos: hablamos broder).
Ahora, ¿cuántas veces INFELIZ es sometido? Sin duda ha pasado, no sé si sometido pero sí ha ocurrido aquel encuentro en el que INFELIZ y “chica anteriormente choteada” se han vuelto a encontrar, y ella ha lucido espectacular…
INFELIZ: Estás muy bonita
Chica anteriormente choteada: Gracias, que lindo
INFELIZ: ¿Quieres bailar? (mirada usada ocasiones anteriores con ella… y con infinitas chicas más)
Chica … : No gracias, no tengo ganas (sonrisa dulce, ocultando la victoriosa frase: toma miercoles)
INFELIZ: Ok flaca no hay problema, pero no te me vas a escapar
Chica … : Jajajaja (picara, media vuelta y se va)
Ambos se alejan. Minutos más tarde “chica anteriormente choteada” voltea para ubicar a su objetivo, y de hecho lo encuentra. Lo encuentra bailando pegadito con la conquista # 6758677840573276305. La historia se repite pero la choteada será otra.
Por un momento sintió satisfacción, seguida de las ganas de ponerle “harrrrrta” cera a la loceta sobre la que infeliz está bailando, y lograr que se estrelle de cara y sea la burla de la noche… esto se queda sólo en ganas, difícilmente hallarás cera y trapito.
y si al INFELIZ no le gusta bailar?? como lo choteas?
pd: Ofendidísimo q hayas usado una imagen de Robotv en este post.
si no baila es:
- sobrado
- atorrante
- aburrido
- rarito
- pervertido
- introvertido
- nadie
mujeres de mierda
Al principio no tenía idea por qué te sentías ofendido, mi querido OTRO INFELIZ. Tus palabras me motivaron a investigar quien es robotv, pues realmente no tenía idea de quien era (yo sólo lo encontré la galería de imágenes de google). Descubrí que era característico de un blog de El Comercio (jamás lo había leído, por más inverosímil que resulte para los bloggers).Entendí tu punto y creo que tienes algo de razón en sentirte “ofendido”, es por eso que sustituiré esa imagen. Gracias por la observación!