Desde que estaba en el colegio las ganas de ir al baño ha sido característicasen mí, y no por cuestiones biológicas, sino porque no soporto estar mucho rato en un mismo lugar. Las veces que podía escapar del salón de clases- cole y universidad- lo hacía y de hecho lo sigo haciendo en la chamba. En una de mis tantas salidas “al baño” me gané con dos becarias que estaban padeciendo el terrible y obsesivo efecto de LA EX.
Es verdad que todas las mujeres sentimos la curiosidad y tenemos cierto recelo a la EX. LA EX. Esa. Aquella a la que tu galán le dijo – muy probablemente- las cosas que te dice ahora a TI. Ante esto, las mujeres tenemos distintas reacciones, que aparecen después de una exhaustiva investigación del pasado amoroso de tu actual churrote…
Si la ex de tu novio es fea, te reirás y te jactarás de haber elevado el “level” de tu novio. ¿Total? ahora está contigo, y a tu lado la EX es una mortadella medio amarillenta. En algunos casos te preguntarás cómo cabe la posibilidad de que un esperpento venido desde el planeta Melmac haya despertado en tu galán mínima o máxima atracción.
Cuando la ex es bonita aparece el recelo. De hecho – y nadie puede negarlo- te sientes algo intimidada, te vestirás mejor, serás más graciosa, intentarás agradar a todos los amigos de tu novio para que se den cuenta que es mejor que te HAYA ENCONTRADO, a seguir estando con esa antipática que cree que por ser bonita, todos le deben besar los pies- si es necesario averiguas sus peores defectos para resaltar los linda que eres. La frase INTELIGENCIA ANTES QUE BELLEZA se vuelve tu himno personal y…GRACIAS A DIOS está contigo. Si la encuentras por la calle la quedarás mirando “caleta”, deseando con todas tus fuerzas que se caiga en un pozo profundo.
Si te enteras que TU EX tiene enamorada nueva, la idea de convertirte en el Inspector Gadget invadirá tus sesos y no tardarás en recurrir a cuanta fuente puedas- se vale hi5, facebook, myspace, slide en caso resulte totalmente externa a tu grupo de amigos- y de manera “caleta” preguntarás sobre la nueva adquisición del sapo que dejaste o te dejó.
Si guarda parecido con los miembros de Plaza Sésamo, surgen las ganas de pasearte frente sus narices. Después de todo la idea de intimidarla resulta atractiva. Tú eres la EX GUAPA. Ella te mirará y comentará con sus amigas para encontrarte algún defecto y “descubrir” el motivo por el cual SU galán y TÚ terminaron.
Si la usurpadora resulta algo agraciada, te esmeras por usar tu mejor ropa en cuanta ocasión puedas chocártela – si es en compañía de tu ex galán mejor- para hacerle notar que bien puedes hacerle la competencia, y que no se fíe porque tú tienes LOS ATRIBUTOS.
Si la nueva enamorada, en cambio, podría hacerle la competencia a Kate Moss invocas a cuanto santo puedas para rogarle que la criatura en mención padezca de tiroidesy se vuelva enorme. En muchas ocasiones te dirás a ti misma que debe ser una “canina”, calentona y demases…no olvidemos el infaltable “seguro es una hueca de mierda”.
Sea cual sea el caso, la EX es la EX y no debemos volvernos obsesivas con ella. Está bien y es normal prestarle algo de atención en determinado momento, pero nada más eso. Eres tú la que importa hoy. Invierte tu tiempo en ser siempre linda, bonita, divertida e inteligente cosa que si te toca abordar el papel de EX, puedas ser la que intimida a la – en caso a parezca- usurpadora.